Esta película adapta un libro infantil, lo traslada a la actualidad y coloca a Carrey en un papel que ya le hemos visto. El del ejecutivo que tiene su vida arreglada y de repente, algo aparece y le hace ser mejor persona, ya sea un hechizo para decir la verdad siempre o una caja llena de pingüinos. O de uno sólo, al menos.
Porque en la película, Carrey, aficionado a todo lo que tenga que ver con la Antártida,recibe un regalo de un explorador de esas tierras, un pingüino. Luego, el pingüino se multiplicará y serán varios los que inunden la vida del señor Popper. Gracias a ellos,consigue recuperar el cariño de su familia y ser mucho más feliz. Una historia clásica que Carrey amenizará con todo su repertorio de muecas y con la que intentará que una nueva generación le conozca, después de que su fama conseguida en los 90 se apagara de repente.